In My Time of Dying (Roger Taylor) [Finalizado]

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In My Time of Dying (Roger Taylor) [Finalizado]

Mensaje  AnndRea Taylor el Dom Abr 14, 2013 3:18 am


El vinilo producía el sonido de fondo, una delicada y sencilla melodía en piano de seguro ella lo había puesto para él; para que no se sintiera del todo abandonado. Roger despertaba envuelto en las sabanas de satín blanco solo; como era de costumbre. No era sencillo enamorarse de una cantante en los años 30. Su pareja, con la cual mantenía una relación estable se llamaba Caroline Black. Y como se dijo antes, era una exitosa cantante que con solo 21 años había alcanzado el éxito y probado las maravillas de la vida. Roger aún adormilado se levantó con un poco de trabajo de la cama, tomó su ropa interior y se la puso. Caminó hacia el peinador enfrente de la cama y observó el teléfono negro, lo tomó y marcó un número que se sabía de memoria, aguardó un poco y después de unos segundos una voz masculina contestó.
M: ¿En qué puedo ayudarle?-era el manager de Caroline, Michael, ambos lo conocían de años-.
R: ¿Michael? Soy Roger, ¿podrías comunicarme con Caroline?-se pasó la mano por el cabello, la canción hace minutos se había acabado y el silencio le taladraba sin piedad los tímpanos-.
M: Sí, pero debes esperar un poco porque la están maquillando para su aparición en la tele, yo la pongo al telféono cuando terminen.-y así fue, esperó un poco y la voz de Caroline sonó a travez de la vocina, hubiera sido mejor tenerla junto a él-.
R: Hola, linda. ¿Puedo pasarme al estudio? 
C: Roger... Hola. Yo diría que no, cariño, estoy algo ocupada. Tendré una presentación y una entrevista en el programa de Billy Hudson, estaré en casa un poco tarde, además. 
R: Bueno, nos vemos mas tarde. Te amo. 
C: Y yo a ti, adiós-la voz se calló y la línea timbró, Roger colgó el teléfono otra vez y miró el reloj que pendía de la pared, el cual hacía un ruido rítmico con el movimiento de las manecillas, aún era temprano y tenía que ir al muelle, ya que era un Marino. Se vistió con el último traje que encontró en su armario y con el cual se sentïa mas cómodo. Se fue a la sala, la casa estaba un poco desordenada, no tenía apetito, deseaba ver a Caroline así que se sentó frente al televisor pequeño, lo prendió y sintonizó el canal donde saldría Caroline, al fin se asimiló la imágen a blanco y negro conversando con el entrevistador, Caroline tenía una sonrisa vacía y fingida, él podía notarlo de inmediato. Después llegó el momento de su presentación. La canción se titulaba “Blue Velvet”
“She wore Blue Velvet
Bluer than velvet was the night
Softer than satin was the light
From the stars
She wore blue velvet
Bluer than velvet were her eyes
Warmer than May her tender sighs
Love was ours
Ours a love I held tightly
Feeling the rapture grow
Like a flame burning brightly
But when she left gone was the glow of
She wore Blue Velvet
But in my heart there’ll always be
Precious and warm a memory through the years
And I still can see Blue Velvet through my tears
She wore Blue Velvet
But in my heart there’ll always be
Precious and warm a memory through the years
And I still can see Blue Velvet through my tears
She wore Blue Velvet
But in my heart there’ll always be
Precious and warm a memory through the years
And I still can see Blue Velvet through my tears”.
La canción terminó con una pequeña lágrima que recorría una mejilla de Caroline, que secó bruscamente mientras ponía la frente en alto. La ovación fue larga y bastante ruidosa, la gente la adoraba con locura. Los créditos aparecieron en la pantalla con un fondo negro. Después de una media hora, Caroline atravezó el humbral de la puerta con ramos de flores en las manos y los ojos cansados. Roger se levantó para recibirla con un beso, le ayudó a poner las flores en agua y se sentaron en la mesa. 
R: Volveré a los mares en unos cuantos días.-tomaba un trago de su café-. 
C: Tendré una gira pronto, será un poco larga. Supongo que negocios son negocios. 
R: Y trabajo es trabajo.-hubo un corto silencio-.Te extrañé.  
C: Pero nos habíamos visto apenas en la noche.-sonrío mientras le miraba, esos ojos azules siempre habían tenido un algo que le atraía intensamente-. 
R: Aún así te extrañé, despertarme y ver que el otro lado de la cama esta vacío no da una sensación agradable.-Caroline bajó la mirada y su sonrisa se borró-.
C: Le pedí a Michael que la entrevista fuera un poco mas tarde para pasar la mañana entera contigo.-susurr-ó.
R: No te preocupes, linda. Como dijiste: negocios son negocios.-le acarició la mejilla y le dieron un par de escalofríos al sentir su mano tocar su piel, la cual ardía con un deseo incontrolable-. ¿Sabes cuánto te amo, cierto? 
C: ¿Sabes que no te dejaría por ningún otro, cierto?-Roger se le acercó y le plantó un beso en la mejilla, Caroline lo tomó del hombro, disfrutando de su acción, Roger bajó de su mejilla al cuello y comenzó a besar caballerosamente la zona, mientras ella le enrollaba los brazos en el cuello y lo apretaba gentilmente gustosa por sus acciones- Vamos a descansar, enrealidad estoy agotada. 
R: Vamos.-se dirigeron al cuarto que compartían, Caroline se quitó su vestido azul, se puso una pijama y se deshizo de sus horriblemente incómodos zapatos, se tiró en la cama y se cubrió con la cobija, hacía frío. Roger la siguió y se recargó en el marco de la puerta, mientras la veía descansar-.
R: Me pregunto que haría sin ti.-cerró la puerta y tomó la llave de su auto. Aun era de día, pero el cansancio de Caroline era grande, así que la dejó descansar. Fue a una tienda de perfumes y eligió uno especialmente para ella, Roger conocía perfectamente los gustos de ella así que no fue difícil saber cual era el indicado. Volvió a casa, depositó las llaves en la mesita que estaba al lado de la puerta y dejó la caja con el perfume en la mesa. Caroline no estaba en la cama, se asomó al baño y el agua de la tina se desbordaba, se acercó mas y observó a Caroline en el fondo, inconsiente -almenos esperaba que asi fuera- la sacó inmediatamente y desesperado le pedía que no le abandonara, le dio respiración boca a boca, que no parecía surtir efecto. La abrazó, no le importó mojar su traje, y derepente una bocanada profunda de aire sonó. 
C: Roger-se aferró a él fuertemente-.
R: Caroline! Por favor, nunca vuelvas a hacer esto! Me has dado un susto, he pensado que te perdería por siempre!-la sostuvó entre sus brazos mientras ella sollozaba, cuando rompió el abrazo y la envolvió en una toalla, notó que su traje tenía sangre por todas partes-. Qué jodidos ha sucedido? Caroline, déjame verte los brazos…-dudosa se los mostró, y en ellos habían unas horrendas heridas que no paraban de sangrar, las lágrimas brotaban sin control, la navaja estaba tirada en alguna parte del baño y el líquido rojo decoloraba el agua de la tina-. Vamos a curarte esas heridas.-tomo el botiquín de detrás del espejo y sacó un algodnó y alcohol-. Esto arderá.-colocó el algodón empapado sobre una herida y Caroline soltó un alarido Roger la miró a los ojos, los cuales estaban rojos de tanto llorar y su cabello goteaba-.
C: Tengo frío.-se quejó y Roger le ayudó a vestirse, el siempre había sido muy cariñoso y siempre estaba ahí cuando Caroline lo necesitaba. Él siempre había sido fuerte para ella-. N-no se porque lo hice… Me recuperaré, cierto?-decía mientras descansaba en la cama y retenía las lágrimas-. 
R: No te preocupes, y sí, ya estás recuperándote. Solo prométeme que no volverás a hacer tal cosa, te necesito aquí, conmigo. 
C: Lo prometo. 
R: Tengo algo para ti.-dijo mientras terminaba de vendarle los antebrazos-.
C: ¿Qué es? –el agotamiento podía notarse desde su voz hasta su apariencia. No era la misma desde que la fama había llegado a su vida-.
R: He pasado frente a una tienda que se que te encanta, y te he comprado esto.-le dio la caja que estaba envuelta en papel de regalo, las débiles manos de Caroline desenvolvieron con un poco de dificultad de la caja y saco un perfume con un olor único y fascinante-. 
C: Querido… No debiste de haberlo hecho, te adoro. Permíteme probarlo.-se perfume con la fresco fragancia y abrazó a Roger-.
R: Adelante, además, sabes que me encanta hacerte detalles como estos.-se acostó al lado de Caroline y la abrazó una vez más. Los vendajes se habían ensuciado de sangre-.Parece que hay que cambiarlos otra vez. 
C: No te preocupes, has hecho bastante por hoy, Ahora sólo quiero descansar, contigo.-Roger no fue al muelle, dejaría de todo por su mujer, despertó a la mañana siguiente.Carolina se arreglaba sentada frente al espejo, las vendas no las tenía mas y un maquillaje cubría las heridas que cicatrizaban-. Has despertado.-dio un trago de su copa de vino y retocó su labial, tengo que ir a ver a Michael.-su voz se oía aún más apagada que el día anterior y sus acciones eran un poco lentas-.
R: Suerte.-Roger se levantó de la cama y dio un trago a la copa. Acarició el cabello rizado de Caroline y entro al baño, de ahí Caroline tiró la copa al suelo por accidente, provocando que se rompiera, ignoró la copa rota y bebió de la botella mientras el maquillaje se le corría por unas lágrimas que soltaban sus ojos, caminó al armario ignorando los pedazos de vidrio, abrió las puertas de ese armario blanco y grande, tomó otro par y se sentó en la cama, se quitó los pedazos de cristal que se le habían enterrado en las plantas de los pies y se puso el par de zapatos-. 
C: Querido, ya me voy.-tocó la puerta del baño y Roger gritó un: “está bien, cuídate” desde la ducha. Al salir Roger encontró la copa rota y las huellas de sangre, maldeció un par de veces en su mente y limpió el piso. Estaba harto de que a Caroline no le importara nada de lo que le sucediera. Estaba harto de verla sufrir en silencio-. 
Después de un par de horas, Caroline llegó, la casa estaba sola, Roger había dejado una nota en la mesa diciendo que iría al muelle, se sentó a la mesa mientras bebía de una botella de vino, con el maquillaje corrido una vez áas, y sus pies ardiendole del dolor, pero no podia sentir más nada. Era infeliz. Cualquiera podría tener la felicidad comprada con fama y dinero como Caroline tenía, todos podían asegurar eso. Menos ella. Llenó la tina con agua caliente, se deshizo de sus ropas y se metió en la bañera, la sensación era agradable, había esperado por eso todo el día. Tomó una profunda bocanada de aire y se hundió en el agua. Ahí dejó escapar el aire que había tomado, le mintió a Roger, no quería seguir más con nada de lo que vivía. Se sentía egoísta al abandonar de tal manera a Roger sabiendo cuanto necesitaba él de ella, y ella también lo necesitaba. Pero su pesar era más grande que cualquier otra cosa. Se despidió mentalmente de su gran amor y abandonó todo lo que le aquejaba, ya no sentía más dolor y pesar, ya no era infeliz. Aunque Roger no podía ser engañado con tanta facilidad, él sabía que Caroline no tenía deseos de seguir con nada más, así que no se sorprendió mucho cuando llegó y encontró sólo el cuerpo de Caroline, bajo el agua que ahora estaba fría, tenía los labios azules y los ojos cerrados. 
R: La estás disfrutando?-no esperó respuesta, ya que no había nadie que contestara. Se sentó en el piso y se recargó contra la pared mientras bebía de la botella que Caroline había dejado a medio tomar-. 
Aún nadie supo porque la fama le llegó a hacer tan infeliz.
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